domingo, 9 de agosto de 2015

Fuego y cenizas

Las palabras y su incineración. Transcurre la noche y las gotas de sudor se adhieren en un armazón, mi dedo índice se involucra con el borde de su boca, tacto y persecución, las envolturas con ácido caen y recaen en una cama desordenada... son las tinieblas de una luna remendada.

lunes, 11 de mayo de 2015

De lunes a Domingo.

De lunes a domingo: movimientos sin ruido, de lunes a domingo, se dice lo mismo, 
los lunes yo planeo, yo juego y me envuelvo, 
los martes yo respiro, regreso en el sueño, como la primera carta que reposa en su almohada, cómo la última carta escondida entre ramas: “El Apogeo” 
miércoles de eructos, las mariposas azadas emergen de la boca, hoy dicen que el sueño es un andar sin regreso, con terrenos oscuros propensos al miedo. 
Jueves de esperanza y viernes de alabanza, alabanza al borracho en la esquina que mueve sus manos tocando en el pasto un poco de orina que riega sin prisa, buscando descanso. 
Sábado de desespero, de hallazgos, encuentros carnales, aquella sombra rodea mi alcoba y con movimientos circundantes paraliza el deseo, vuelve el borracho con su orina, cálida y tibia como un despertar dominical que catapulta todo de nuevo a la risa, lunes de poesía entre sus ojos: oscuros y claros, irremediable recuerdo.

martes, 28 de abril de 2015

Génesis: Enriqueto Valencia.

El 13 de febrero del 2016 el joven Enriqueto Valencia recorre las calles directo a su casa, con pregunta en su mente entre cejas cruzadas ¿cómo se hacen los bebés? Cruza dos puentes y un perro lo muerde, se encuentra al anciano Tadeo, sonriente, con un gesto esquivo pregunta valiente, ¿cómo se hacen los bebés? Aquel anciano, sin pena y sin suerte dice a Enriqueto: - No sé, no moleste. El joven se aleja de aquella presencia, llegando a su casa pregunta a su abuela, y aquella señora de fina mirada responde: -Los seres humanos son ojos hundidos, que tras encontrarse son luz y son brillo, apartan lo oscuro con amor y cariño florecen de encuentros de cielos fundidos, funciones terrestres, sudor sin olvido.

viernes, 3 de abril de 2015

Los Literatos

Los literatos son los que crecen con el espíritu activo, con la mirada perdida, ausente, modesta y sangrante, describiendo entre la escarba social, divirtiéndose de múltiples situaciones. Literatos sonríen, pronostican, circulan entre millares de orillas, con la pluma en la mano y un libro de paso, son fieles a lo que sienten, a lo que creen, viven en mundos imaginarios, sueñan con un ideal que transmiten en sus versos, sus amores son epistolares, efímeros, poco curables, viven en la noche pudren en los días, son caballeros de paso camuflados en cada hoja, en cada tono de su fiel mirada, escapan de cada hora, de cada minuto, de cada calle sin salida. Su cruel espanto es congelar sentimientos, resistir a la desdicha de atribuirles cualidades innombrables, son larvas en sus musas detenidas.

lunes, 23 de marzo de 2015

Preferiría...

Preferiría un final radical, fatal y contundente, a vivir con la osadía de este jodido silencio, la sombra de espantos se enuncia en cada calle, frío, lluvia y vacío se van uniendo, se van hundiendo, entre trazo y trazo hoy es concreto, que sus ojos no revientan como antes, que su boca no rebota entre mi hambre, que su sonrisa, aquella sonrisa loca se congela entre recuerdos, sin intenciones ni versos, la respuesta, la respuesta a las infinitas noches de insomnio de luchas con mil demonios hoy la encuentro en el silencio.

DGZ

sábado, 14 de marzo de 2015

Niño Escualido

Hoy, ayer, antier… el niño escuálido se movía a cortos pasos por la avenida veintiséis, caminaba escupiendo rastros de desdicha con su talega de recuerdos en su brazo izquierdo, sonreía tras encontrar diversos detalles que se formaban entre las nubes, los puntos cardinales se alimentaban con la figura plateada de sus zapatos marrón. ¿Yantar o pasar saliva? Quizás correr sin rostro, con el corazón explotando sobre la otra avenida, detenerse y mirar la asadura de sujetos tendidos en el pavimento, llorando y suplicando por una vida diferente, robotizando sus momentos, sin presencia del pasado, sujeto al ciberespacio de sus más rojos sueños, sueños que se fragmentan noche tras noche debajo de un puente, lluvia en sus ojos, ojos borrosos, carcomido por ratones expectantes de la escena final donde se paraliza el misterio.

Pasa

Pasa que los sueños son efímeros, Se prolongan y se agotan, Pasa que la vida se convierte en gota a gota, Esclava de los deseos, Ausente y sin remedios, Vamos en rumbo, sin restricciones, A la ciudad de amores podridos, Y entre guerras del olvido y la memoria, La impotencia es la espada, Para acabar esa memoria que con firmeza Hoy le veía eterna, perfecta. Pasa…pasa que me apagaste de la peor forma.

Caídas II

  Hoy la sierra se quebró, en las voces del pasado,   Del testigo silencioso de los nudos del asfalto, Hizo trizas el amor, el olor del ...