sábado, 12 de julio de 2014

Mayo descabezado

Las hojas siguen cayendo, sin conciencia de un sol que se aleja, huella en las venas, tóxico y querellas, ahora la mirada se nubla en veinticuatro segundos, incrusto los filos de un odio que es cercado con numerosas plagas, creando un astro de repente, sentir indiferencia a la gente. El asesino de espantos camina en las noches de mayo, buscando víctimas y fieles lacayos, tras un pequeño suspiro y la presencia del temor, ruedan cabezas, corre el opresor llevando trozos de vidrio en sus manos y sangre a su alrededor.

domingo, 29 de junio de 2014

Mar y olvido.

Hombres primitivos corriendo en camino, sendero de luces en la penumbra, a cada instante se apoderan del ser que por aquella gitana cuya esperanza vana mortifica la esencia de pescador fugaz, un día soñó con volar en mares desconocidos, océanos de sangre, sumergido en olvidos, penas marcadas con un alma ahogada.

viernes, 20 de junio de 2014

Amar a Marzo

Amar a marzo amarrado entre versos en el mar mareado lleno de flores marchitas, más marchas y menos manchitas en el corazón marrón de la mañana sin sol de los moscovitas.

domingo, 25 de mayo de 2014

Cruzando charcos

Desvaneciendo ilusiones que corren arrastradas por laderas invisibles, el camino es estrecho pero viable para el paso, disminuyendo latidos cuando avanzo, ya de pie con los ojos cegados, recorro tres pasos con similar cansancio ¡¡Bastos!!! El moribundo se resiste a creer en su destino, un dolor se acrecienta, un dolor muy marcado, penetrando entre agujas un corazón blanco. y en millones de gritos, infinitos espantos, nos comemos el mundo nos quedamos en llanto. Con el olfato recuerda similar fragancia, al cruzar cada parte de su cuerpo, su mirar paralizo su ambición, la sarna abarco a aquel perro hambriento. la tarde corría y el sol se marchaba, el calor en sus sesos se dilataba, cruce de púas limitan el tacto, todavía de pie se acelera el ritual, las agujas se quiebran tras la presión de un alma que no quiere esfumarse tampoco se apagara por un dolor terrenal.



Secuencia del pasado.

Moviendo cada pensamiento, deslizándolo al baúl, sus besos no son eternos, su amor nunca existente desveló a cierta gente que murmuro fiel cariño, la indecisión al dejarle con el alivio de morir por dentro y renacer con la mente congelada y unos buenos recuerdos. El pasto no crece en aquel parque, las montañas se deslizan entre grandes rocas que acaban con el presente, tapan la única ruta para encontrarle de nuevo, fotosíntesis en la libélula muerta, maldita por glotona y acabar con los gusanos. El frió en la tierra, la lluvia sin su cara refrescante y natural, quema las ramas y toda la construcción que el hombre al trascurrir de los años ha dejado marcado en cada punto que se encuentra, en cada espacio sin la hierba. Esencia del poder, ambición de destrucción, sin semillas del futuro, boto piedras en los caños, cuerpos sin vida flotando imaginando que están intactos se mueven a puntos que el viento los guía y las barcas de madera que entre gorgojos se quedan, debilitan la salida, la esperanza y la alegría.

Carnicero del deseo.

Corro y recorro su piel, desgarro sus latidos en una noche fría, la luz de la luna y su despertar, sangre fluyendo en las calles de una ciudad oscura donde los espectadores se callan, donde habitan marañas. Una pausa y el sudor de mis manos delatan al carnicero del deseo, la píldora del enfermo, el demonio liberado en los pasadizos eternos...

Caídas II

  Hoy la sierra se quebró, en las voces del pasado,   Del testigo silencioso de los nudos del asfalto, Hizo trizas el amor, el olor del ...